Con mosca, Nsqk explora nuevas posibilidades musicales a través de una propuesta que combina pop, R&B, indie, rock y rap. Rodrigo se permite experimentar con sonidos que amplían su repertorio, sin abandonar por completo aquello que lo caracteriza. El resultado es un álbum atractivo, aunque irregular, que encuentra sus mayores virtudes en la producción y sus principales limitaciones en la selección de canciones y el desarrollo de algunas ideas.
La producción es uno de los puntos más fuertes del proyecto. Las guitarras distorsionadas, los cambios de género y los arreglos menos convencionales le dan variedad a la escucha, mientras que las melodías pegadizas mantienen presente la faceta más accesible de Nsqk. Agradezco que exista un interés por ir más allá de lo conocido y que las canciones tengan espacio para desarrollarse. Sin embargo, esa mayor duración no siempre está justificada, hay temas que aportan poco al conjunto y que podrían haberse quedado fuera sin perjudicar la experiencia. Una selección más precisa habría hecho que el álbum resultara más contundente.
La experimentación, por su parte, tiene resultados dispares. Algunas composiciones aprovechan muy bien la combinación de estilos, mientras que otras parecen quedarse en una idea que nunca termina de concretarse. No basta con incorporar elementos inesperados si estos no consiguen aportar algo significativo a la canción. En ciertos momentos, la propuesta despierta mi curiosidad, pero no logra mantenerla hasta el final. Esa irregularidad impide que la calidad de la producción se traduzca siempre en composiciones igual de interesantes.
El concepto también merece atención. La referencia a La metamorfosis de Franz Kafka permite interpretar el álbum desde la transformación personal, la pérdida y el abandono de aquello que alguna vez formó parte de nosotros. Es una idea que encaja con la búsqueda de Nsqk, aunque su desarrollo no siempre me convence. Por momentos, la conexión resulta demasiado evidente y pierde la sutileza que podría haber enriquecido la propuesta. El punto de partida es interesante, pero no todas las canciones consiguen darle una dimensión que vaya más allá de la intención inicial.
En cuanto al recorrido, me gusta que la intensidad disminuya progresivamente y que el álbum encuentre espacio para momentos más contenidos. Esa variación evita que la escucha se vuelva uniforme y contribuye a que el cierre en MARGOT tenga un carácter especial. Aunque el tramo intermedio reúne algunos de los momentos más interesantes como Hombre De Bien o SANGRE !, también es donde más se percibe la desigualdad entre canciones que justifican su presencia y otras que terminan diluyendo el conjunto.
Creo que el mayor mérito de mosca está en su disposición a explorar sin depender de una fórmula establecida. Nsqk demuestra que puede moverse entre distintos registros y conservar una identidad reconocible, aunque todavía le cuesta convertir todas sus inquietudes en canciones memorables. No necesito que regrese a su sonido anterior, pero sí que encuentre un equilibrio más preciso entre la ambición de sus ideas y la manera de ejecutarlas.
mosca es un álbum que disfruto por sus decisiones musicales más acertadas, pero que habría ganado con una mayor depuración. La producción ofrece momentos destacables y la variedad sonora mantiene el interés, aunque la extensión y algunas composiciones poco desarrolladas le restan fuerza. Nsqk tiene una propuesta que vale la pena seguir explorando, sin embargo, no todas las piezas encajan con la misma eficacia en este álbum.