Dillom – LA NUEVA VIOLENCIA

LA NUEVA VIOLENCIA muestra a Dillom explorando nuevos sonidos, pero sus influencias terminan pesando demasiado.

LA NUEVA VIOLENCIA presenta a un Dillom dispuesto a moverse hacia un terreno distinto al que había explorado en sus trabajos anteriores. Después de un álbum como Por Cesárea, mucho más conceptual, oscuro y cohesionado, este nuevo proyecto apuesta por una energía más bailable y desordenada, con elementos de dance-punk, rock y new rave que le dan una personalidad mucho más ligera. La idea en sí me parece interesante, especialmente porque no es un sonido que tenga tanta presencia dentro de la música argentina, pero el resultado termina dejando una sensación bastante irregular.

El principal problema que encuentro está en la identidad del trabajo. Dillom tiene una personalidad artística suficientemente marcada como para no necesitar apoyarse tanto en sonidos ajenos, pero aquí muchas veces siento que ocurre exactamente lo contrario. Hay canciones en las que las influencias son demasiado evidentes y terminan ocupando el espacio que debería tener el propio artista. No me molesta que un músico tome referencias de otros géneros o artistas, pero sí cuando esas referencias terminan siendo más reconocibles que la propia intención detrás de las canciones.

Esto se vuelve todavía más llamativo considerando el nivel de colaboradores (St. Vincent, Sebastian Murphy, Declan Mehrtens, Miranda! y Juana Aguirre) que tiene el álbum, lo que hace que el proyecto tenga todos los elementos necesarios para convertirse en algo mucho más grande. Sin embargo, en vez de utilizar esas herramientas para construir una propuesta completamente propia, Dillom parece ir saltando entre distintas influencias. El trabajo puede funcionar como una demostración de todo lo que le gusta, pero no siempre como una demostración de quién quiere ser él dentro de esos sonidos.

Aun así, considero que la dirección musical tiene potencial. Me parece positivo que Dillom explore una escena sonora diferente y que intente llevar estas influencias hacia su propio contexto. El dance-punk, el rock y el new rave pueden funcionar perfectamente dentro de su universo, especialmente porque su manera de interpretar la música siempre ha tenido un componente provocador y caótico. El problema no está en los géneros elegidos, sino en que muchas veces la ejecución se queda demasiado cerca de sus referentes.

También creo que el álbum tiene una cantidad importante de momentos que funcionan bien de manera individual, pero cuando se escucha el trabajo completo cuesta encontrar una progresión que mantenga el mismo nivel. Algunas canciones como Souvenir o Gente Común destacan por su producción o por su capacidad de quedarse en la cabeza, mientras que otras como Cocodrilo terminan pasando bastante desapercibidas. Esto hace que LA NUEVA VIOLENCIA tenga varios puntos altos, pero también demasiados espacios que no consiguen aportar lo suficiente.

Esto también afecta a la percepción que deja el álbum después de terminarlo. LA NUEVA VIOLENCIA tiene una estética reconocible, pero no siempre tiene una identidad musical igual de definida. Se puede entender qué quiere hacer Dillom, pero cuesta más encontrar qué es exactamente lo que quiere decir con esta nueva etapa. Y la comparación con sus trabajos anteriores inevitablemente aparece. Post Mortem y especialmente Por Cesárea demostraron que Dillom podía construir proyectos con una personalidad muy marcada. En este caso, siento que esa característica se encuentra mucho más diluida.

Eso no significa que el álbum sea un fracaso. Al contrario, tiene suficientes aciertos para ser una escucha disfrutable. Hay una energía que funciona, buenas producciones y canciones que pueden funcionar especialmente bien en directo. También valoro que Dillom no haya intentado repetir exactamente la fórmula de su trabajo anterior. El problema es que alejarse de una fórmula no garantiza automáticamente encontrar otra que funcione igual de bien.

Al final, LA NUEVA VIOLENCIA me parece un proyecto con buenas ideas, pero ejecutadas de una manera que todavía se siente incompleta. Dillom demuestra que puede moverse hacia otros géneros y que tiene interés en experimentar con nuevas posibilidades, pero todavía no consigue apropiarse completamente de ellas. En demasiados momentos las referencias son más fuertes que su propia identidad, y eso termina siendo especialmente evidente en un artista que anteriormente había conseguido construir un universo tan reconocible.

Nota Final

Nota Final
3.5 5 0 1
Este álbum se siente como una etapa de búsqueda.
Este álbum se siente como una etapa de búsqueda.
3,5 rating
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