Aubrey Drake Graham, conocido artísticamente como Drake, ha sido una figura muy relevante para la escena del rap y pop al menos durante los últimos 15 años, consolidándose como “El rey del streaming”. Su carrera como rapero inicia en el año 2006 con el mixtape ‘Room for Improvement’ y se extiende hasta el presente año, contando con más de veinte proyectos diferentes, por lo que, a modo de homenaje a sus veinte años de trayectoria, se confeccionó este ranking.
Previo a comenzar el listado, es importante definir algunas reglas: para esta lista solo se toman en cuenta materiales de larga duración, tanto mixtapes, álbumes de estudio y proyectos colaborativos, pero se dejan de lado sus EPs, como la trilogía ‘Scary Hours’; recopilatorios como ‘Care Package’; y sus primeros dos mixtapes, ‘Room for Improvement’ y ‘Comeback Season’, ya que no son relevantes y tampoco se encuentran en streaming.
18. MAID OF HONOUR (2026)

Este viaje comienza irónicamente por el final del recorrido. ‘MAID OF HONOUR’ es uno de los últimos álbumes de Drake que simplemente existe con el propósito de capitalizar, siendo una apuesta por el dancehall y, en general, sonidos más bailables. Canciones como ‘Cheetah Print’ con Sexyy Red muestran a Drake haciendo el ridículo de una forma lamentable. En ‘Princess’, este da una de sus peores interpretaciones y, en general, este lanzamiento está repleto de canciones que, lejos de querer hacer bailar al oyente, logran dormirlo con su calidad de demo.
Pero los pecados de este disco no solo se limitan a un Drake sin sentido del ridículo, ya que el tracklist es tan nefasto que la escucha del mismo se hace eterna. Como mucho, existen momentos salvables, por ejemplo ‘Road Trips’, en el que Drake demuestra bastante personalidad delante del micrófono, pero esto no quita que esta obra sea un acto de terrorismo en contra del oído humano y el peor trabajo de su carrera.
17. So Far Gone (2009)

Viajando a los inicios de su carrera, se podría decir que ‘So Far Gone’ fue el primer gran proyecto de Drake, el cual se siente como un sueño con fiebre o un viaje de alucinógenos. En este mixtape, Drake se pasea por distintos sonidos, como el chopped & screwed de DJ Screw en ‘November 18th’; ‘Say What’s Real’, en la que Drake rapea sobre el mismo beat de ‘Say You Will’ de Kanye West, que habita el terreno del R&B minimalista; un rap bastante onírico y atmosférico en ‘Successful’ con Lil Wayne y Trey Songz, entre otras cosas.
Si bien esta obra puede ser vista como una en la que Drake se estaba encontrando a sí mismo como artista, la verdad es que mucho del material en este mixtape ha envejecido tan mal que la escucha del mismo se vuelve un desafío, ya que, por si fuera poco, tiene una duración de poco más de una hora. Quizás lo más positivo de este proyecto es que de aquí salió ‘Best I Ever Had’, uno de los primeros hits del canadiense. Dejando eso de lado, este es otro disco inescuchable de Drake.
16. Thank Me Later (2010)

El álbum debut de Drake bajo el sello Young Money de su mentor Lil Wayne es otro capítulo para olvidar en su discografía. Con un mayor presupuesto y con acceso a featurings de nombres importantes como Swizz Beatz, Alicia Keys y Jay-Z, entre otras figuras reconocidas, Drake sigue en esta lucha por encontrarse a sí mismo. Temas como ‘Show Me A Good Time’ muestran al Drake con las melodías que en esta época seguían siendo un producto crudo.
Aunque la gran mayoría de este álbum envejeció mal, se pueden rescatar momentos como la envolvente ‘Shut It Down’ o ‘Fancy’, tema en el que el carisma magnético de Swizz Beatz y T.I. es innegable. El mayor inconveniente con este disco es que se siente como un producto ideado por ejecutivos de traje con el fin de capitalizar sobre los sonidos y temáticas de la época en la que fue concebido, más que como un álbum hecho por un artista con una visión propia.
15. HABIBTI (2026)

‘HABIBTI’ peca de lo mismo que el anteriormente mencionado ‘MAID OF HONOUR’, y es que se trata de una obra que existe únicamente para capitalizar sobre demos, esta vez de R&B. Solo que, a diferencia de ese lanzamiento y los demás mencionados, este es mucho más breve y, por lo tanto, menos desagradable de escuchar.
Este proyecto tiene un comienzo más que decente con la atractiva ‘WNBA’, en la que Drake se desliza con una suavidad impresionante sobre un muy agradable beat de R&B, que evoluciona con elegancia a otro de dance. Por más exagerado que pueda parecer, ‘WNBA’ es lo único que Drake tiene para ofrecer en ‘HABIBTI’. Si bien no tiene puntos bajos terribles como otros discos, este peca de ser completamente olvidable y poco atractivo. Desde el descafeinado featuring de Sexyy Red en ‘Hurr Nor Thurr’ hasta la intrascendente aparición de PARTYNEXTDOOR en ‘Forthworth’.
14. Scorpion (2018)

Lanzado como un álbum doble, con una primera cara enfocada al rap y otra más hacia el R&B, ‘Scorpion’ representa la mayor bajada de calidad en la carrera del canadiense.
La primera cara, más enfocada al rap, transita el terreno de la mediocridad sin inconvenientes. En ‘Survival’, Drake se presenta a sí mismo como un tipo duro y veterano del juego, una narrativa que se cae a pedazos al recordar cómo huyó del beef con Pusha T. Pasa por hits insípidos como ‘Nonstop’, que tiene una de las instrumentales más estériles sobre las que Drake ha rapeado, y ‘God’s Plan’, que es una de las canciones más grandes y también quemadas de la década pasada. En un todo, esta primera cara goza de la producción más blanda y delgada de trap genérico imaginable, constituyendo un primer disco que entra por un oído y que sale por el otro.
El verdadero pecado capital de este disco yace en su segunda cara, en la que Drake ofrece, en el mejor de los casos, temas melódicos olvidables. La bienvenida es dada por ‘Peak’, un tema que se arrastra como un caracol y que se extiende como un chicle. Esta segunda parte continúa con ‘Nice For What’, que desperdicia un precioso sample de Lauryn Hill, y ‘Don’t Matter To Me’, con un featuring póstumo de Michael Jackson que suena espantoso y que no debió haber visto la luz del día. A lo largo de los veinticinco temas y noventa minutos de duración que posee este tracklist, difícilmente se puede encontrar algo positivo a destacar, lo cual deja muy en claro qué tan malo es ‘Scorpion’.
13. $ome $exy $ongs 4 U (2025)

Después de un año muy difícil para la carrera de Drake, dar un pequeño cambio de rumbo, esta vez apuntando hacia el R&B, parecía la decisión correcta, especialmente al estar acompañado de su tan estimado colaborador PARTYNEXTDOOR, o eso es lo que todos pensaron, ya que ‘$ome $exy $ongs 4 U’ es una desgracia.
Lejos de ser sexy, se convierte en una escucha injustificadamente larga, como suele ser la marca de la casa, pero esta vez acompañada de una mezcla vocal espantosa, que hace que las voces de los artistas suenen grumosas. Tampoco se quedan atrás los momentos lamentables como ‘MEET YOUR PADRE’ o ‘GLORIOUS’, con una aparición muy forzada de Ice Spice. No obstante, existen un puñado de temas rescatables dentro de este tracklist.
Como ‘SOMEBODY LOVES ME’, ‘MOTH BALLS’ o la agradable ‘SOMETHING ABOUT YOU’, en la que Drake y PARTYNEXTDOOR se complementan de forma excelente, con una primera parte muy dulce por parte de Drake y una segunda parte más candente en la que su colaborador toma más protagonismo. Pero poco más que esto se puede salvar de este, el peor proyecto colaborativo de la carrera de Drake.
12. Honestly, Nevermind (2022)

Siendo uno de los proyectos más odiados de su discografía, ‘Honestly, Nevermind’ fue un lanzamiento sorpresa a principios del verano de 2022 que apostaba por el house. Dejando de lado el hecho de que la producción en este proyecto parece propia de un novato del FL Studio, al igual que en el lanzamiento anteriormente mencionado, muchas de las vocales de Drake en este disco se sienten grumosas, llegando a un extremo en ‘Texts Go Green’ que da la sensación de haber sido grabada a través de audios de WhatsApp.
También las malas ideas hacen acto de aparición, como la terrible actuación de Drake en ‘Falling Back’, a quien simplemente no le da el tono, o las molestas vocales con el pitch hacia abajo en ‘Liability’. Sin embargo, no todo está mal con este proyecto, ya que cuenta con un track run bastante sólido desde la entretenida ‘Sticky’ hasta la meditativa ‘Down Hill’. Evidentemente, Drake no se sentía del todo seguro con este proyecto y eso es evidente, ya que lo llevó a incluir ‘Jimmy Cooks’ con 21 Savage al final del tracklist para asegurar streams. Si bien es un gran banger de trap, no encaja para nada con el tono del álbum, lo que solo acentúa más lo irregular e insatisfactoria que es la escucha del mismo.
11. Certified Lover Boy (2021)

Con unas altas expectativas y un marketing muy potente detrás, ‘Certified Lover Boy’ se trataba del primer álbum de estudio de Drake en tres años y es, con diferencia, la mayor decepción de su carrera.
Con líneas infames como “Say that you a lesbian, girl, me too” en la aburrida ‘Girls Want Girls’ con un ya muy gastado Lil Baby, la insoportable y paródica ‘Way 2 Sexy’ con Future y Young Thug, o el afrobeat metido con calzador en ‘Fountains’ con Tems, los motivos por los que este interminable proyecto de casi hora y media de duración es nefasto sobran.
Aunque tenga momentos en los que Drake parece demostrar tener sangre corriendo por las venas en temas como ‘You Only Live Twice’, ‘7am On Bridle Path’ y ‘Champagne Poetry’, los buenos momentos se encuentran diluidos en un mar de temas que suenan como maquetas. Algo que no es una exageración, ya que se sabe que ‘Knife Talk’, con 21 Savage y Project Pat y Metro Boomin en la producción, era una sobra de ‘Savage Mode 2’. Por si fuera poco, Drake es vapuleado por sus propios colaboradores en temas como ‘Fair Trade’, en el que Travis Scott le pasa por encima como una aplanadora.
10. More Life (2017)

Después de haber dado un paso más hacia el pop en 2016 con ‘Views’, esa parecía la mejor dirección comercial en la mente de Drake, aunque dicha decisión terminaría por dispersar tanto el tracklist de este mixtape que lo llevaría a ser anunciado como una playlist. Y, si bien cumple con ese papel, así como existen buenos y malos álbumes, también existen buenas y malas playlists.
‘More Life’ abre en un gran tono con una de las mejores intros de la carrera de Drake, ‘Free Smoke’, con un delivery agresivo y producción cruda de Boi-1da que logra extenderse hasta ‘No Long Talk’, en la que Drake hace uso de un acento jamaiquino. A partir de este punto, las canciones toman otras direcciones: la tan querida ‘Passionfruit’, que es uno de los mejores hits de su carrera; la divertida ‘Portland’ con Quavo y Travis Scott; o la reflexiva ‘Do Not Disturb’, que cierra el proyecto en una nota muy positiva.
Sin embargo, existen temas como ‘Glow’ con Kanye West, ‘Since Way Back’ con PARTYNEXTDOOR y ‘Blem’, en los que las terribles selecciones instrumentales y las soporíferas interpretaciones de los artistas llegan a fomentar la idea de que estos temas fueron grabados en una sesión de estudio a altas horas de la madrugada, en la que todos simplemente estaban diciendo lo primero que les cruzaba por la cabeza delante del micrófono. Si bien existe un buen puñado de temas disfrutables, como proyecto es muy irregular.
9. For All The Dogs (2023)

Con producción renovada por parte de BNYX, Lil Yachty y compañía, es justo decir que ‘For All The Dogs’ representó un soplo de aire fresco a su sonido. Algo que, irónicamente, terminó por molestar a gran parte de su audiencia.
Si bien este disco es un ejemplar de la “playlistificación” de la música, contando con un montón de desvíos a temas que no encajan para nada con el universo Drake, no obstante, hay una buena cantidad de material destacable en este álbum, al menos para los bajos estándares de Drake. La preciosa intro ‘Virginia Beach’ acaricia el oído de una forma muy agradable gracias al precioso sample de Frank Ocean. La clase se mantiene en temas como ‘Amen’ con Teezo Touchdown, quien deleita con un memorable coro, y ‘8am In Charlotte’, en la que Drake ofrece su mejor versión, rapeando sobre un exquisito beat de Conductor Williams, que funciona como una oda a la opulencia sin necesidad de caer en lo burdo.
Igualmente, existen momentos mucho más despreocupados como ‘Another Late Night’ o ‘IDGAF’, en los que la química con los artistas invitados funciona muy bien. Aunque sí, existen otros momentos no tan agradables como ‘First Person Shooter’ con J. Cole, tema que parece un refrito de ‘Meltdown’ con Travis Scott, que a la vez es un refrito de ‘SICKO MODE’. Así como las insustanciales ‘Tried Our Best’ o ‘Bahamas Promises’, que no aportan nada a este proyecto. Si bien no sale de la categoría de mal álbum, gran parte de este tracklist a día de hoy se mantiene muy fresco.
8. ICEMAN (2026)

Finalizando la racha de los malos trabajos de Drake, su más reciente ‘ICEMAN’ es un ejemplo paradigmático de un álbum decente que se ve muy perjudicado por su contenido. Si bien desde un principio se supo, o al menos se intuyó, que este sería un disco de “Drake con las barras”, el hecho de que gran parte de las mismas sean disses o sneak disses le impide al oyente concentrarse en la música y, más bien, termina arrastrándolo a los pensamientos inmaduros de Drake, de una forma muy poco interesante.
Contando con una producción más crujiente de lo habitual en algunos temas como ‘Dust’, ‘National Treasures’ y ‘Whisper My Name’, estos se vuelven bangers de trap muy memorables, sin dejar de lado las líneas memorables: “R.I.P. Kobe, but y’all n****s brokie, that’s probably why y’all been shackin’ together”. Si bien demuestra nuevamente que posee un nivel muy respetable como rapero en los temas que apuestan por el sonido boom bap clásico, termina autosaboteándose una y otra vez con temas muy cuestionables como ‘2 Hard 4 The Radio’, ‘Little Birdie’ o ‘Burning Bridges’.
7. Views (2016)

Siendo probablemente uno de los proyectos más queridos por la comunidad casual, ‘Views’ de Drake es un álbum que carga consigo un legado de nostalgia bastante significativo, ya que se trata del disco más comercial de Drake, con hits que marcarían una época muy especial.
Desde un afrobeat muy agradable en ‘One Dance’ con Wizkid y Kyla, ‘Too Good’ con Rihanna, la sentimental ‘Feel No Ways’ y la más popular de todas, ‘Hotline Bling’, gracias a su tan icónico videoclip, sin dudas existe un buen puñado de hits más que decentes. Pero más allá de los hits, bangers como ‘Grammys’ con Future siguen pegando con fuerza a día de hoy y cortes más enfocados como ‘9’ tienen líneas muy poderosas que aportan sustancia al tracklist: “I made a decision last night that I would die for it”.
Sin embargo, este sería el proyecto que iniciaría con la terrible tendencia de Drake de confeccionar tracklists de veinte canciones o más que rozaban los ochenta minutos de duración. Esto termina por hacer de la escucha de este álbum bastante pesada, como suele ser de costumbre, gracias al famoso relleno. Temas como ‘Faithful’ o ‘With You’, y compañía, no terminan por aportar nada especial, algo que en un disco tan largo desequilibra la balanza. A pesar de todo, es un proyecto bastante decente.
6. Dark Lane Demo Tapes (2020)

Volviendo a la cuarentena, Drake se vio en la necesidad de lanzar este mixtape, conformado por un puñado de temas antiguos que nunca vieron la luz del día, en conjunto con algunos otros nuevos para mantenerse en la cima de los charts. Irónicamente, un proyecto constituido por material descartado terminaría por sonar mejor y tendría más coherencia que la gran mayoría de sus álbumes de estudio.
Drake introduce al espectador a una serie de rutas oscuras y a menudo frías en temas como ‘Chicago Freestyle’, en el que interpola de forma impecable ‘Superman’ de Eminem y en el que también le cede un importante espacio a Giveon, quien se convierte en el corazón del tema. De la misma forma, la tóxica ‘Desires’ ofrece una visión directa al estado mental obsesivo tanto de Drake como de Future, quien cuenta con un breve verso que es igual de memorable por sus líneas: “You wanna be my number one, you’re not acting like the main thing”.
Otros temas como ‘Not You Too’ con Chris Brown, ‘Time Flies’ o ‘Landed’ logran mantener la estética fría de la ciudad de Toronto, mientras que desvíos como la entretenida ‘D4L’ ofrecen algo distinto al tracklist. Esta última, presentando a Future, Drake y Young Thug totalmente desatados sobre un energético beat por parte de Southside. Aunque ‘Toosie Slide’ es un intento muy obvio por parte de Drake de tener un éxito viral en TikTok, o ‘Pain 1993’ con Playboi Carti y su polémica dañen un poco la experiencia, ‘Dark Lane Demo Tapes’ es de lo más decente de la discografía de Drake.
5. Her Loss (2022)

Dando un salto a lo mejor que Drake tiene para ofrecer en su discografía, ‘Her Loss’, si bien no es la mejor propuesta colaborativa de su catálogo, logra sostenerse fácilmente gracias a su química con 21 Savage.
En la memorable intro ‘Rich Flex’, tanto Drake como 21 se divierten tomando flows prestados de T.I. como de Megan Thee Stallion, respectivamente, mientras que en otros temas como ‘Major Distribution’ y ‘On BS’, Drake se adentra a la narrativa gangster típica por parte de 21, solo que esta vez desempeñándose con mucha naturalidad, y esa es la clave de por qué este proyecto funciona. Ambos logran encontrarse en un punto medio en muchos momentos de este tracklist. En la preciosa ‘Hours In Silence’, 21 logra pasearse con naturalidad en el terreno “late night drive” de Drake, así como este último puede seguirle el ritmo a 21 en ‘Circo Loco’, que cuenta con un agradable sample de Daft Punk.
Afortunadamente, ambos artistas no solo se limitan al trap mainstream, ya que Drake presenta ‘Middle Of The Ocean’, en la que reflexiona sobre su llegada hasta la cima desde un punto de vista despreocupado y divertido sobre un opulento beat de boom bap clásico. Mientras que 21 tiene ‘3AM In Glenwood’, un corte mucho más personal de lo que suele acostumbrar.
El mayor defecto del proyecto termina siendo la falta de equidad en el tracklist, ya que, como es costumbre por su parte en los proyectos colaborativos, toma la mayor duración del álbum para sí mismo. No obstante, es un proyecto que tiene un valor de reproducción muy alto y que no por ello deja de lado los cortes más sustanciosos.
4. Take Care (2011)

El comienzo de la era dorada de Drake. Después de pasar unos cuantos años tratando de encontrarse a sí mismo en proyectos de dudosa calidad como ‘Thank Me Later’ y ‘So Far Gone’, no sería hasta 2011, con ‘Take Care’, que Drake se convertiría en un producto terminado. Con una combinación bastante homogénea de rap y R&B, Drake por fin lograba combinar el sentimentalismo y las melodías que lo volvieron llamativo en un principio con las barras.
Al escuchar la intro de este proyecto, ‘Over My Dead Body’, es fácil pensar que Drake estaba consciente de lo que estaba por lograr, por lo que el inicio de este viaje se siente muy celebratorio, casi como si el oyente se estuviera despertando después de haber tenido un sueño lúcido. Drake presenta canciones de rap que evocan este sentimiento de “victory lap” una y otra vez, con la poderosa ‘Headlines’, así como con ‘Lord Knows’, que cuenta con un impecable trabajo en la producción por parte de Just Blaze.
Si miramos a la otra cara de la moneda, existen melodías muy adictivas como la ya icónica ‘Marvins Room’, en la que Drake expone una soledad que se siente real y palpable, empujando a una expareja a regresar con él tras un ataque de celos. Por otro lado, la relajada ‘Cameras’ pinta otro lado de esta misma moneda, mostrando a un Drake inmerso en su éxito, dejándose llevar por la vida superficial, sin importarle la manera en la que afecta a su pareja, todo esto sobre un magnético beat producido por 40 que eleva la voz de Drake.
Pero, al igual que los proyectos previos a este, los años no le han hecho ningún favor. Momentos como el tema homónimo ‘Take Care’ con Rihanna, o incluso ‘HYFR’, a día de hoy suenan anacrónicos. Si bien la comunidad anglosajona siempre ha defendido este disco, poniéndolo en lo más alto del R&B y rap de la década pasada, llegando a darle el estatus de clásico, es evidente, al ser comparado con proyectos de su mismo año, que se trata de un lanzamiento algo sobrevalorado. Sin embargo, eso no le quita el mérito.
3. What A Time To Be Alive (2015)

El proyecto colaborativo definitivo en la discografía de Drake. La razón por la que este es el trabajo más consistente en todo el catálogo de Drake es la sinergia con Future y Metro Boomin, quienes, al igual que Drake, se encontraban en el mejor momento de sus carreras. Como es sabido popularmente, este mixtape surgió después de que Drake viajara a Atlanta para encontrarse con el dúo. Lo que al principio estaba planeado para ser una sesión en la que grabarían un par de temas se terminaría extendiendo por seis días, en los que terminarían las once canciones que tiene este mixtape.
Desde la intro ‘Digital Dash’, la energía en las barras de ambos raperos se hace presente, aunque es Drake quien termina por robarse el show: “You remind me of a quarterback, your sh*t is all in the past”. La presencia de bangers de trap como ‘Big Rings’ o la adictiva ‘Jumpman’ sería más que suficiente para hacer de este disco algo memorable, pero también brilla al recrear la atmósfera de los clubes nocturnos en Atlanta.
Cortes como ‘Diamonds Dancing’, en el que Future y Drake combinan melodías y falsetos suaves con producción acogedora, demuestran una gran versatilidad. Así como ‘Plastic Bag’ o ‘Change Locations’, en las que ambos logran adentrar al oyente a un trance sin mucho esfuerzo, con un suave hook de Drake que hace un genial contraste con la voz más grave de Future.
Ambos artistas tienen momentos memorables, la producción es brillante y el tracklist va al grano desde el primer minuto. Si bien este proyecto es prácticamente impoluto, los dos primeros lugares destacan más por su impacto y porque poseen puntos altos más álgidos que este. No obstante, sigue siendo sólido como una roca.
2. Nothing Was The Same (2013)

Después del gran éxito de ‘Take Care’, Drake por fin pudo encontrar su voz como artista, por lo que repetir la misma fórmula una segunda vez parecía una decisión lógica y, en esta ocasión, fue una gran elección. ‘Nothing Was The Same’ no se diferencia mucho de su antecesor; sin embargo, la producción logra mantenerse mucho mejor a pesar de los años, al igual que las interpretaciones de Drake.
Desde la intro ‘Tuscan Leather’, el oyente se topa con un Drake que ya lo ha logrado, aunque no por ello ha perdido el hambre. Con esto logra que un momento como el beat switch en ‘Furthest Thing’ se sienta eufórico y tan grande como la vida misma.
El contenido en canciones más sentimentales como ‘From Time’ se siente más sobrio que nunca. Drake aborda tópicos complejos como la ausencia de su padre en las etapas más tempranas de su vida o el compromiso: “We’ve been talking ‘bout the future and time that we wasted”. Todo esto sin descuidar el sonido, ya que la voz de Jhené Aiko y la delicada producción cargan consigo un gran sentimiento de nostalgia que embona a la perfección con el tono de la canción.
En cuanto al canto de Drake, llega a uno de sus mejores puntos en ‘Hold On, We’re Going Home’, canción en que logra exprimir al máximo su voz con una interpretación encantadora. Si bien la gran mayoría de estas canciones funcionan y mantienen un estándar de calidad bastante alto, existen un par de experimentos fallidos que privan a este proyecto del primer lugar.
Tanto ‘Connect’ como ‘305 To My City’ se sienten como tropiezos: la primera, alargándose más de lo debido con una interpretación no muy diferente a otras de este tracklist. La otra, por otro lado, juega con un sample con algunos semitonos hacia abajo y un coro que no funcionan bien en conjunto. A pesar de todo lo dicho, este se sigue manteniendo como el mejor álbum de estudio de Drake, cuyo mayor defecto termina siendo la forma en que salta de la narrativa callejera en cortes como ‘Started From The Bottom’ a algo totalmente diferente en ‘Own It’.
1. If You’re Reading This It’s Too Late (2015)

Sin mucha maquinaria publicitaria detrás de él y con un lanzamiento sorpresivo, ‘If You’re Reading This It’s Too Late’ levanta el trofeo como el punto más alto en la carrera de Drake gracias a una ejecución excepcional.
Para desglosarlo, este mixtape comienza pisando fuerte con temas como la violenta ‘Energy’, en la que Drake abraza la agresividad con líneas muy directas y que logran mantenerse en la mente del oyente sin esfuerzo alguno: “I got enemies, got a lot of enemies”. Por otro lado, la cautivadora ‘Know Yourself’ conserva gran parte de esta energía, pero la combina con una tensión creciente que desemboca en el coro más adictivo del proyecto: “I was running through the 6 with my woes”.
Drake no se olvida de las “late night drives”, con momentos como ‘Wednesday Night Interlude’, tema que, si bien es interpretado y producido por el propio PARTYNEXTDOOR, complementa a la perfección la línea narrativa solitaria de otros temas en este mixtape, como la provocativa ‘Madonna’, en la que Drake intenta seducir a una mujer prometiéndole convertirla en la próxima Madonna, una canción que grita “Drake” por todas partes.
En cuanto a los momentos con un contenido más sustancial, ‘You & The 6’ sirve como una emotiva dedicatoria a la madre de Drake y a su ciudad. En él discute diferentes problemas en los que tanto ella como la ciudad terminaron por ayudarlo: “Ain’t been returning the texts, so she been reading the press”.
La producción en este proyecto es uno de los factores que más juegan en su favor. Los arquitectos de este proyecto, Boi-1da, Vinylz, WondaGurl y 40, le dan a Drake una producción que es esquelética, onírica, limpia y en la cual los snares, kicks, 808s y hi-hats se escuchan y golpean con una claridad inusual. Le permiten a Drake trabajar con mucho más espacio de lo habitual en temas como ‘10 Bands’, en el que la producción minimalista se vuelve hipnótica.
Sorpresivamente, este mixtape no es tan diferente de otros discos suyos, al superar la hora de duración, tener un tracklist no precisamente corto y unos cuantos hits de por medio, pero es el hambre y el entusiasmo detrás de piezas como ‘6 God’ lo que marca la diferencia.
Tras repasar todo el catálogo de Drake, queda muy en claro cuál es su principal atractivo y qué lo ha llevado al éxito: sus dos vertientes, el rap con las barras y el R&B con las melodías. Al ser un proyecto que encuentra el balance perfecto entre ambas caras, ‘If You’re Reading This It’s Too Late’ se consagra como la obra magna de Drake.