James Blake lanza un nuevo proyecto en el cual no se pone límites y en el que se atreve a explorar una variedad de sonidos y tópicos ricos, con una ejecución casi impoluta.
Trying Times es el último álbum de estudio del artista británico, un material el cual cuenta con 13 canciones y una duración de unos 47 minutos. Presenta colaboraciones de Dave y Monica Martin, ambos viejos colaboradores del mismo Blake, y con una producción que se inclina hacia lo alternativo.

Pasando al listado de temas, la intrigante ‘Death Of Love’ presenta un sample de Leonard Cohen en conjunto con un gran trabajo de armonización y drums esqueléticas pero poderosas. En cuanto al contenido, la canción abarca el como una relación llega a un punto en el que esta se siente vacía y confusa, y su coro hace énfasis en como la honestidad se torna complicada cuando las personas se vuelven emocionalmente distantes: “It never seemed so hard, to say what you really mean”. El tercer tema del proyecto, ‘I Had a Dream She Took My Hand’, narra un sueño en el cual Blake puede ver su sueño de ser correspondido por una mujer especial finalmente cumplido. La producción, mediante pequeños arreglos con sintetizadores y detalles en mezcla, logra ponerle forma y sonido a esta fantasía, la cual se nos narra de manera perfecta, creando tensión y construyendo hacia un final muy satisfactorio; el resultado es un tema muy inmersivo con una interpretación estelar por parte de Blake.
Siguiendo con un par de canciones que se alejan un poco de lo alternativo y abrazan más ese clásico sonido de cantautor, tenemos el tema homónimo ‘Trying Times’, una balada que cuenta con un coro muy poderoso y que abarca el tópico de los altibajos del amor en una relación. Destacan unos acordes de guitarra en producción los cuales se sienten muy cálidos y que le brindan la base perfecta a las quebradizas vocales de Blake, quien logra tejer un tema que se siente muy íntimo. En esa misma línea, ‘Make Something Up’ es la canción que tiene el coro más pegadizo del proyecto a rasgos generales y abre con unas vocales cortadas que son un sello personal en la música de Blake, ejemplificando la versatilidad que este tiene, ya que se mueve más por el terreno del pop pero sin necesidad de sacrificar su personalidad ni su estilo de escritura.
Pasando al aspecto de las colaboraciones, el track ‘Didn’t Come To Argue’, el cual presenta a Monica Martin, tropieza un poco en la inclusión de la misma, ya que tiene una presencia muy breve, por lo que puede llegar a sentirse desaprovechada; aún así, su inclusión no deja de ser agradable por más corta que pueda parecer, y también es muy memorable el como progresa la canción, dividiéndose en dos partes las cuales se integran perfectamente al resto de sonidos presentes en el álbum. Por otro lado, la presencia de Dave en la canción ‘Doesn’t Just Happen’ es muy interesante, ya que este se vuelve el protagonista del tema por encima de Blake; la voz de Dave se complementa a la perfección con una producción que se torna siniestra, y es admirable el trabajo de producción, ya que se proporciona la base perfecta para que este se sienta cómodo sin necesidad de alejarse del rumbo que venía tomando el proyecto.
Un punto breve a tomar en cuenta es ‘Obsession’, que se perfila a ser el tema más débil del álbum, ya que, aunque continúa con ese sonido siniestro, la breve duración del tema, el cual no llega a los dos minutos, en conjunto con la repetición constante, hacen que se sienta como un interludio y no como una canción en sí. Siguiendo con ‘Rest Of Your Life’, este destaca porque se aventura a incluir una instrumental de house muy colorida, movimiento que vuelve a recordar la libertad creativa desde la cual fue trabajada este álbum. Como cierre del proyecto, ‘Just A Little Higher’ es una conclusión espléndida: como tópico (aunque brevemente) se abarca la desinformación, “Everyone’s getting different information now, so how can we be on the same side?”, y más adelante aparecen líneas como “People hiding ties to the city they were born in”, que hacen alegoría a la figura del inmigrante, el cual prefiere esconder sus orígenes antes que ser juzgado, logrando un cierre muy satisfactorio que invita a la reflexión.
Este se trata de un álbum inmersivo y ambicioso que demandará tu atención y la conseguirá gracias al excepcional trabajo realizado en todos los ámbitos, tanto en la producción como interpretaciones y contenido lírico; por momentos, el proyecto es experimental y fantaseoso en su sonido, mientras que por otro lado es profundo y auto reflexivo en cuanto a contenido. El propio Blake declaró recientemente que este se trataba de su álbum favorito de entre todos los de su catálogo, lo cual no es ningún misterio una vez escuchado como este se pasea por prácticamente todos los sonidos que tiene bajo su abanico, con una ejecución y libertad creativa propia de un veterano. Sin dudas, otro gran proyecto de su parte, el cual se perfila a ser uno de los mejores de su catálogo.