ABHIR – ULTRASWAN

ABHIR evita repetirse, apuesta por la experimentación y entrega una de sus obras más sólidas hasta la fecha.

Después de tres años de silencio discográfico desde BROWN BOY, ABHIR regresa con un trabajo que confirma algo que ya venía demostrando, no está interesado en repetir fórmulas. En vez de jugar a lo seguro, ULTRASWAN apuesta por el riesgo, por la mutación constante y por una ambición artística que dentro del hip hop español no aparece con tanta frecuencia. Esa necesidad de evolucionar es precisamente lo que convierte este proyecto en una escucha tan interesante.

Lo primero que salta al oído es su producción. Es, sin duda, uno de los puntos más fuertes del álbum. ABHIR vuelve a demostrar que tiene un oído privilegiado para elegir y construir atmósferas. El álbum transita entre trap, sonidos electrónicos, guitarras, bases más orgánicas y detalles casi cinematográficos sin que nada suene accidental. Hay una intención clara de expandir su sonido, de alejarse de lo que hizo en BROWN BOY para evitar convertirse en una repetición de sí mismo. Ese salto artístico se nota desde los primeros temas. Ultra funciona como una puerta de entrada a un universo nuevo; Vanidad y Balsera Santana consolidan rápidamente esa sensación de que estamos ante un álbum que quiere moverse entre contrastes momentos de agresividad y otros de calma, euforia y vulnerabilidad, ruido y belleza. Todo parece construido sobre una dualidad constante, como si el álbum estuviera diseñado como un juego de espejos donde ABHIR explora distintas versiones de sí mismo, sus luces y sus sombras.

Uno de los mayores aciertos del álbum es justamente esa capacidad para cambiar de piel constantemente sin perder identidad. Aguardiente es quizá el ejemplo más evidente, esta canción fácilmente pudo haber caído en algo demasiado simple o radial, pero está atravesada por suficientes detalles como para mantener su personalidad. Baby Baby logra algo parecido. Ambas podrían haber sido apuestas cómodas, pero terminan funcionando perfectamente dentro del contexto del álbum. Y luego están los momentos que destacan de inmediato. Glasgow aparece como uno de los puntos más altos del proyecto, y no es difícil entender, por qué tiene esa combinación de intensidad emocional y potencia sonora que permanece contigo después de terminar. Duomo, por su parte, funciona como un cierre elegante, casi contemplativo, que deja una sensación de resolución muy efectiva.

Ahora bien, ULTRASWAN no está libre de debilidades. La más evidente está en el apartado lírico. Aunque musicalmente el álbum es impresionante, no siempre siento que las letras estén al mismo nivel. En comparación con BROWN BOY, hay momentos donde parece perder algo de profundidad. Algunos versos se sienten más funcionales que memorables, y en varias canciones el peso emocional termina dependiendo más de la interpretación y de la producción que de lo que realmente está diciendo. También encuentro ciertos problemas en su cohesión. En algunos momentos funciona como un mosaico muy bien armado, en otros, como una colección de ideas que no terminan de desarrollarse del todo. Muchas canciones son breves, a veces demasiado. Algunas terminan justo cuando empiezan a asentarse emocionalmente, y eso deja una pequeña sensación de frustración, como si ciertas ideas merecieran más espacio. Sin embargo, esa misma fragmentación también puede leerse como parte de su propuesta. ULTRASWAN parece diseñado para vivirse como una experiencia sensorial más que como una narrativa lineal. No busca que recuerdes cada verso, busca que recuerdes cómo te hizo sentir. Y en ese aspecto funciona muy bien. Hay álbumes que convencen desde el concepto, este lo hace desde las sensaciones. Eso es precisamente lo que lo vuelve tan potente. Es un álbum que provoca constante euforia, tensión, calma, nostalgia. Nunca permanece estático. Siempre está buscando algo nuevo, incluso dentro de una misma canción.

Lo que más valoro de ABHIR aquí es su negativa a conformarse. Podría haber entregado BROWN BOY 2 y probablemente habría recibido elogios automáticos. En cambio decidió arriesgarse, experimentar y construir algo distinto, aun sabiendo que eso inevitablemente iba a dividir opiniones. Esa decisión habla de un artista que prioriza crecer antes que acomodarse. ¿Es perfecto? No. ¿Es mejor que BROWN BOY? Eso dependerá de cuánto valore cada uno la innovación frente a la consistencia. Pero sí tengo claro que ULTRASWAN representa un nuevo pico creativo para ABHIR, un álbum atrevido, fresco y ambicioso, que quizá no siempre acierta, pero que nunca deja de intentar algo interesante.

Nota Final

Nota Final
4 5 0 1
Entre tantos trabajos que suenan intercambiables, esto es una victoria enorme.
Entre tantos trabajos que suenan intercambiables, esto es una victoria enorme.
4,0 rating
4/5
Estrellas
Total
0
Shares
Related Posts