Cry Baby es el séptimo álbum de estudio del rapero de Long Beach. Presenta un sonido enfocado al rap-rock que, sin llegar a ser inédito en su catálogo, sí representa su primer proyecto enfocado exclusivamente a esta vertiente sonora.
La línea narrativa de este álbum queda muy clara al ver el cover art del mismo, en el que se representa a Estados Unidos como un bebé llorón, siendo una metáfora para ejemplificar cómo, al menos en el apartado social, dicha nación sigue “en pañales”, manifestándose sobre situaciones cotidianas que aquejan a los afroamericanos.
El primer tema del tracklist, Blackberry Marmalade, abarca la realidad de las personas negras en Estados Unidos. Con una escritura impecable, Vince retrata cómo la cultura negra fue moldeada para mantenerse cómplice y sumisa tras eventos traumáticos como la Guerra Civil. Al conformarse con placeres básicos como la mermelada de mora y el té dulce —“Blackberry Marmalade and sweet tea, beats the summer blaze, they say”—, dichos placeres terminarían por hacer que muchas personas negras compraran la mentira de que tenían los mismos privilegios que la contraparte blanca de la sociedad americana.
Esta cultura sumisa generaría problemas como la brutalidad e impunidad policial, motivando así a muchas personas negras a desarrollar temor a los cuerpos policiales del país, algo que Vince retrata en el post-coro con “Promise me you won’t gun me down” y que se refuerza en el video de la canción, en el que un tirador realiza una masacre en una cafetería, algo que vemos desde su perspectiva, de forma muy similar a como los oficiales de policía estadounidenses portan una cámara corporal. La producción y lo memorable del coro, amén del increíble contenido de esta canción, la vuelven con diferencia la mejor dentro del proyecto, así como una gran candidata a canción del año.
Go! Go! Gorilla! muestra una producción mucho más relajada y despreocupada, con un rústico pero agradable riff de guitarra constante que, en combinación con el divertido coro “Gorilla, go, go, gorilla”, lo vuelven uno de los momentos más memorables de este proyecto. El coro hace referencia a la deshumanización del ciudadano negro estadounidense, mostrándolo como un ser subhumano. En las líneas “On the news said ‘He had a gun,’ got a grave”, Vince enmarca cómo se suele blanquear el uso de la fuerza desmedida a manos de las autoridades, vendiéndola como algo necesario.
El segundo single, White Flag, representa lo que parece un punto de inflexión en la discografía de Vince Staples, ya que este es conocido por abordar temas políticos y raciales en su música, pero por primera vez se muestra desesperanzado. Haciendo uso de la señal universal de la rendición —“White flag, I don’t wanna fight no more”— se muestra derrotado y se cuestiona si todos estos años de lucha de verdad han valido la pena o si eventualmente podrán verse reflejados en la sociedad. Es una canción muy interesante, ya que representa una dicotomía entre la voz y el hombre, un discurso que figuras como Kendrick Lamar también han explorado en recientes años.
En Only In America, Vince condena la glorificación a Estados Unidos: “God bless the USA”. Siendo un país que se ha vendido bajo el discurso de “la tierra de las oportunidades”, fundamentado en ideales liberales, algo que con el paso de los años solo ha probado ser una mentira y que, en las líneas “You can live by the gun, die by the gun (only in America)”, Vince retrata como un acto de hipocresía intrínseca de la nación.
Siendo el ejercicio más divertido de este proyecto, Cotton abre con unos emocionantes acordes de guitarra que posteriormente se ven eclipsados por un precioso piano. A diferencia de gran parte del álbum, que explora el grunge, este momento en concreto apuesta más por el funk, también conteniendo sutiles líneas de sintetizador que aportan un toque psicodélico muy agradable. En cuanto a delivery se refiere, es también un momento muy destacado, especialmente en el primer verso, en el que Vince utiliza un flow pausado que se acopla a la perfección con la instrumental.
En cuanto a contenido, Cotton habla sobre cómo, durante generaciones, la música ha sido una fuente de fortaleza para los afrodescendientes, no solamente en Estados Unidos. Él utiliza el algodón que era recogido por los esclavos negros como una metáfora para ejemplificar lo que la música representa en su vida, sintiendo que esta lo “levanta”: “Music makes me feel just like cotton, pick me up when I feel like falling down”. Aunque de forma retorcida, este coro también se puede interpretar como Vince siendo una bola de algodón más, esperando a ser podada para después ser procesada por la industria que él mismo critica. Esta canción termina por expresar cómo el arte negro, que en gran parte ha sido fundamentado en el sufrimiento generacional, ha terminado convirtiéndose en otra fuente de lucro para la supremacía blanca.
Si bien la escritura de este proyecto es excelsa, es en el apartado estructural de las canciones, así como en la producción, donde se encuentran los puntos débiles que terminan por restarle a esta experiencia. Si bien en los temas previamente mencionados Vince repite los coros de dos a tres veces por canción y no resulta un inconveniente, ya que suelen estar muy bien planteados, esto llega a un extremo con TV Guide. Con un coro que se repite un total de cuatro veces, algo que resulta excesivo y que hace que la escucha de este tema de cuatro minutos y medio se haga bastante pesada.
Pasando al apartado de la producción, si bien existe una ligera variedad en los sonidos que se exploran, no simplemente quedándose en el grunge, resulta muy difícil escuchar, por ejemplo, Blackberry Marmalade y The Running Man sin encontrar similitudes muy marcadas en el sonido, como los riffs de guitarra en ambos temas, los cuales suenan muy similares.
Cry Baby es un proyecto que muestra a un Vince Staples sumamente consciente, poseyendo uno de los bolígrafos más afilados del juego en la actualidad. Además de los interesantes puntos de vista, resulta una jugada muy inteligente la forma en la que estos se decidieron materializar para este proyecto, ya que con mucha frecuencia los artistas han abordado los temas políticos y sociales desde estructuras que no podrían considerarse muy accesibles para todos, tejiendo proyectos muy densos que dificultan la reescucha. Pero Cry Baby es un caso opuesto. Abogando por los coros y la repetición, Vince logra hacer de la crítica algo mucho más digerible e incluso un poco comercial, aunque dicha repetición pueda llegar a jugarle en contra.