Después del grandioso ‘Almighty So 2’ del año 2024, Chief Keef vuelve con un proyecto que no busca ser ambicioso ni tampoco un punto aparte en su obra, pero gracias a algunos momentos que se salen de lo común por su parte, este logra hacer que este álbum sea una más que digna adición a su ya extenso catálogo.
Skeletor es el título de este nuevo lanzamiento, el cual tiene una longitud que roza la hora, está conformado por un tracklist de 14 temas, cuenta con un puñado de invitados y cuya producción está mayormente a cargo del propio Chief Keef.

Para comenzar a hablar del tracklist, ‘Harry Potter’ fue el single principal para este álbum, tema que contiene una línea de flauta misteriosa y acordes de guitarra que hacen acto de aparición entre versos que en conjunto crean una canción muy memorable, la naturaleza misteriosa de las melodías en conjunto con las características campanas dan ese toque “Encantado” que perfectamente podrían servir como soundtrack para la próxima serie de Harry Potter; aunque quizás lo que puede quedarse atrás es que solo se haga una referencia al personaje y que sea de lo más básica “I got scars on my face like Harry Potter”.
‘Only For The Night’ es el mejor corte del proyecto, con una duración de 6 minutos y con un enfoque nocturno e íntimo, el coro de la canción queda a cargo de unas angelicales vocales que rezan “Show me who you are”. En general, el contenido de la canción gira en torno a la pérdida y el cómo Keef se siente incapaz de abrirse sentimentalmente, algo a lo que no nos tiene muy acostumbrados. Los pianos melancólicos en la producción, el trabajo en armonización, la aparición de uno de los hijos de Keef en la intro e incluso la forma poco convencional en la que está estructurada demuestran una atención al detalle minuciosa; mientras que lo normal sería que las pesadas baterías de drill se encargaran de establecer el tono del tema, este elige relegarlas a un segundo plano para permitir que los versos se centren en su voz y melodías.
Continuando con esta racha de momentos memorables, la catártica ‘Number 2’, que nuevamente se trata de un track que se escapa de lo habitual, presenta líneas de sintetizadores épicas y coloridas que hacen que este se sienta más grande que la vida misma. Sin presencia de drums, Keef da una actuación muy pasional que se siente más amenazante que de costumbre por los efectos que se le aplican a su voz. Ahora, yendo más hacia un lado tradicional, ‘PS5’ es un tema que bebe mucho de ese sonido ‘Almighty So 2’, ya que vuelven a hacer presencia estos potentes 808’s y snare rolls producidos por Keef que se dejaron ver en dicho proyecto, banger muy entretenido que da un toque diferente al tracklist. Otros momentos que merecen ser mencionados son la divertida ‘The Real Chief Keef’, en la que interpola a ‘The Real Slim Shady’ de Eminem, y ‘Mark Of Budda’, que tiene una melodía que recuerda mucho al antiguo sonido de Keef.
Pero dejando a un lado los mejores momentos, toca hablar de aquellos que no suman tanto. ‘Good’ y ‘24Hrs’ son tracks que pueden dejar ver un poco de pereza por parte de Chief Keef, ya que ‘24Hrs’ funciona perfectamente al inicio del álbum, se hace muy entretenida por el flow del mismo Keef, quien no solo rima casi todo el coro con la repetición de “Twenty-four hours”, sino que también rima gran parte de los versos con la misma oración. Ahora, si bien el tema mencionado es bueno, el problema es que ‘Good’, posicionado casi al final del proyecto, usa exactamente la misma fórmula. Por si no fuera ya mala la idea de utilizar prácticamente el mismo esquema de rimas para otra canción, la repetición se hace más presente y la energía y frescura decaen a un punto muy bajo. El coro consta de la repetición de “Ni***, you good? I’m good”, línea que se itera 8 innecesarias veces en el coro, el cual, por si fuera poco, se nos repite 3 veces.
Pero la canción que se lleva el galardón al momento más prescindible de este disco es ‘Talking Ish’, segundo single muy aburrido por la indiferencia en la voz de Keef y el olvidable featuring de Ballout, quien no aporta absolutamente nada; una de esas canciones de trap genérico que te apagarán el cerebro. Lo único rescatable es la autorreferencia por parte de Keef con “I know ni**** plottin’, I know they want me, but that hammer on me”, verso sacado de su tema ‘Me’.
Skeletor es un buen proyecto que se añade a una racha sólida de lanzamientos por su parte en la presente década. Casi todos los temas son producidos por Keef, quien demuestra una gran madurez como productor, ya que logra mantener su esencia, y también demuestra que es más capaz de lo que en primera instancia se podría llegar a pensar. No solamente se queda en bangers como ‘24Hrs’ o ‘Video Shoot’, sino que entrega beats con colores muy diferentes a lo que esperaríamos por su parte, como ‘Only For The Night’ y ‘Harry Potter’. Sus actuaciones, si bien flaquean en un par de temas, siguen teniendo ese sello de calidad y, sobre todo, carisma que podríamos esperar por su parte.