Tras poco más de 20 años de haberse consolidado como género, el trap ha sido el soundtrack de muchas personas a lo largo del mundo: desde aquellos que buscan sacar alguna repetición extra en el gimnasio, los que buscan la forma de ganarse la vida en las calles, hasta aquellos que simplemente disfrutan cualquier tipo de propuesta musical.
Su sonido, protagonizado por 808’s, hi-hats acelerados y las temáticas relacionadas a los narcóticos, son la insignia del mismo. A modo de homenaje a la gran evolución que este ha tenido, se confeccionó esta lista, la cual abarca algunas de las obras que más sobresalen por sus aportes y también aquellas que sentaron las bases.
10. Migos – Culture (2017)

Siendo el grupo más reconocido de la escena de Atlanta, los Migos terminaron dando en el clavo con Culture, gracias al uso del autotune, el reverb y las fenomenales actuaciones que generaron algunos de los bangers más memorables de su generación. Temas como ‘T-Shirt’ se vuelven inolvidables gracias a la movida línea de bajo que tiene, así como por los característicos ad-libs, por ejemplo, el ya icónico “Mama!”. Véase también la canción más grande de la agrupación, ‘Bad And Boujee’, en colaboración con Lil Uzi Vert, canción que tiene probablemente el mejor hook del proyecto, el cual queda a cargo de Offset en las vocales, pero que posee la fórmula de Quavo: “Raindrop, drop-top, smokin’ on cookie in the hotbox”.
Pero la calidad no simplemente se limita a los hits, ya que el proyecto también cuenta con otros momentos espléndidos como ‘Deadz’ o ‘What The Price’, corte que se torna lujoso gracias al protagonismo de un elegante piano y algunos riffs de guitarra sensacionales. Culture se convirtió rápidamente en un clásico instantáneo gracias a su producción pulcra y minimalista, la química de sus integrantes y el triplet flow o métrica de tresillas, que si bien fue creada por Three 6 Mafia y Bone Thugs-N-Harmony, Quavo perfeccionaría dicha técnica con este lanzamiento, aunque es justo decir que Takeoff era quien daba las mejores interpretaciones cuando hacía uso de dicha fórmula, logrando que en temas como ‘T-Shirt’ o ‘Slippery’ las líneas tengan mucho más bounce.
9. Playboi Carti – Die Lit (2018)

Proveniente de la famosa soundcloudera, Playboi Carti desde un principio se caracterizó por el mumble rap, característica fundamental del sonido de Die Lit, ya que Carti utiliza sus ad-libs casi como un elemento más de los beats que le proporcionan. Siendo su primer álbum de estudio, Carti, en conjunto con Pi’erre Bourne en la producción ejecutiva (dúo que tiene una sinergia especial), apostaron por un sonido esquelético muy influenciado por el cloud rap. Melodías sencillas pero pegadizas, estructuras poco arriesgadas y, sobre todo, un enfoque total al cómo se dicen las cosas, más que a lo que se dice en sí. Temas como ‘No Time’ o ‘Lean 4 Real’ dan en el blanco con esta búsqueda. La repetición constante de “I’m on the lean for real”, en compañía de la etérea atmósfera que evoca el beat, logran hacer que el oyente entre en trance.
Carti lograría crear algunos de los temas que más llegaron a resonar con la audiencia en este proyecto, con “Long Time – Intro”, que se enfoca en el sentimiento de cumplir con una meta después de mucho tiempo de esfuerzo, o “R.I.P”, canción que tiene un 808 que impacta como un golpe a la cara y una energía propia de mosh pits. Contando con colaboraciones de grandes figuras como Young Thug, Travis Scott, Chief Keef, Nicki Minaj y su entonces fiel colaborador Lil Uzi, Carti no solamente logró perfeccionar el sonido minimalista gracias a su colorida voz y la fantástica producción, sino que dio un salto a una audiencia mucho más grande. Todo esto termina por consolidar a Die Lit como la obra maestra del trap minimalista.
8. Travis Scott – ASTROWORLD (2018)

Después del exitoso Rodeo, Travis empezaría a generar expectativas por un proyecto que rendiría tributo al famoso parque de atracciones del cual el álbum toma su nombre prestado, dicho parque ubicado en su natal Houston. ASTROWORLD se introduce de lleno al maximalismo psicodélico. El elenco que Travis Scott logró armar para concretar este proyecto es sublime, trayendo a nombres como John Mayer, Frank Ocean, Mike Dean o Pharrell Williams, entre muchos otros. Siendo el casting tan extenso, es de admirar cómo Travis logra extraer exactamente lo que necesita de cada uno de sus invitados, permitiéndoles brillar sin que el foco se pierda de él en ningún momento.
Iniciando fuerte con ‘STARGAZING’, Travis logra introducirnos rápidamente a esta estética de parque de atracciones abandonado, cualidad que ‘CAROUSEL’ logra evocar también al transmitir esta sensación de estar cayendo en picado por una montaña rusa, pues estos gritos entrecortados dan la bienvenida a la canción. Travis no solo se limita al concepto del álbum, sino que también crea canciones ambiciosas en producción como ‘SICKO MODE’, la cual cuenta con múltiples instrumentales unidas entre sí, o la hermosa ‘STOP TRYING TO BE GOD’, en la cual los hummings de Kid Cudi y la armónica de Stevie Wonder elevan el sonido a otro nivel, terminando con bangers que son sello de la casa como ‘NO BYSTANDERS’, ‘CAN’T SAY’ y la psicodélica y cristalina ‘BUTTERFLY EFFECT’.
Travis Scott logró crear con este álbum un blockbuster de trap que lo consolidaría como uno de los líderes del movimiento. Los logros de este proyecto no solo se quedan en los números y en la producción, ya que aspectos técnicos como la mezcla y masterización a cargo de Mike Dean son muy sobresalientes. La ingeniería en sonido está cargada de espacialidad y texturas alucinógenas, que en algunos cortes como ‘SKELETONS’ o ‘ASTROTHUNDER’ logran dar la sensación al oyente de que lo que está escuchando respira como un ente vivo, otorgándole al trap una dimensión tridimensional muy poco vista en el mainstream. Por esto y mucho más, ASTROWORLD se convirtió en el álbum de trap psicodélico por antonomasia.
7. 21 Savage, Offset & Metro Boomin – Without Warning (2017)

Una de las corrientes más reconocibles en la escena del trap en Atlanta es el sonido oscuro. En este rubro, Without Warning destaca mucho sobre otros, ya que representa la unión de dos raperos muy grandes de la escena en conjunto con el productor más famoso del género.
Desde la intro ‘Ghostface Killers’ nos dejan muy en claro el enfoque, con la presencia de estas campanas y acordes siniestros. 21 Savage se desliza con su característico estoicismo, pasando a la intensa ‘Rap Saved Me’, la cual tiene una atención al detalle minuciosa por parte de Metro, quien por medio de arreglos puntuales, como risas, gritos y loops sombríos, crea el soundtrack perfecto para una película de terror slasher.
Aunque el proyecto es una cápsula del terror, siendo increíblemente cohesivo, no solamente se limita a proporcionar bangers de trap o temas estándar. ‘Ric Flair Drip’ es el perfecto ejemplo de ello, ya que logra conservar el sonido que se trabaja en todo el proyecto, pero con un enfoque más comercial gracias al bounce muy particular en producción que, sumado a la repetitiva pero efectiva melodía, lo llevaron a convertirse en un hit. Así mismo, ‘Mad Stalkers’ presenta un contraste sensacional entre la agresividad de Offset con la calma imperturbable de 21 Savage. Sus voces convergen sobre un beat que, gracias al increíble trabajo de texturas, se antoja psicodélico e inmersivo, pero al mismo tiempo oscuro y siniestro, sin rayar en lo sobreproducido.
Without Warning es un proyecto colaborativo excelente, ya que nos muestra dos personalidades completamente distintas frente al micrófono, quienes son capaces de entregar lo mejor de sí al tener una base sobre la que ambos se sienten cómodos. Metro Boomin hace un trabajo espléndido en los arreglos y producción, así como en la curaduría, entregando un proyecto corto, entretenido, coherente y al grano.
6. Waka Flocka Flame – Flockaveli (2010)

La energía explosiva de Waka Flocka Flame llega a su punto máximo en este, su primer álbum de estudio. Teniendo a Lex Luger como el arquitecto principal de un sonido que se siente imponente e inamovible como un muro. Flocka brilla por un balance muy equilibrado entre un estilo gangsta agresivo y una habilidad grandiosa para confeccionar bangers de club, a la vez que construye hooks inolvidables.
Flocka tiene un estilo muy marcado por el uso constante de ad-libs, al ser prácticamente un instrumento de percusión humano. Sus gritos “BOW! BOW! BOW!” terminan siendo tan importantes como los kicks o snares en producción. En ‘Bustin’ at ‘Em’ hace del uso de sus ad-libs el corazón de la canción, mientras que en ‘Hard In Da Paint’ crea el hook más memorable de su carrera: “I go hard in the motherfcking paint nigg”, siendo un banger de trap como pocos. Las trompetas en producción y el maximalismo amenazante e inerte del beat se retroalimentan con la energía de Flocka a la perfección.
Pero si hablamos de canciones de club, ‘No Hands’, en colaboración con Wale y Roscoe Dash, es el punto más alto de este proyecto. La elasticidad en la voz de Roscoe y la química que desbordan los tres es inmaculada. Cerrando con un broche de oro, ‘Fuck This Industry’ nos adentra a la forma de pensar de Flocka desde un punto de vista despreocupado, dándonos a entender cómo este es consciente de lo podrida que se encuentra la industria.
Flockaveli presenta una producción y una identidad única gracias al gran trabajo de producción y texturización presente en los beats del proyecto, logrando que los hi-hats, percs y snares suenen crujientes y llamativos. La influencia de este lanzamiento en otros géneros es innegable, como en el drill por el cual Chief Keef se popularizó, ya que se podría argumentar que si no fuera por el trabajo de Lex Luger, dicho sonido no existiría. La flexibilidad de Flocka es algo muy diferente a lo que solemos toparnos como oyentes en artistas de su misma corriente estética, al presentar elementos de crunk, gangsta rap y trap comercial.
5. Future – Monster (2014)

Luego de un segundo álbum de estudio decepcionante con Honest (en palabras del propio Future: “No estaba siendo honesto realmente”) y un divorcio con la cantante Ciara, Future se encontraba en un punto crítico de su carrera, ya que los medios encontraban más interesantes sus problemas personales que su trabajo como artista en sí. Todo esto lo llevó a abrazar esa identidad malévola que se le había adjudicado en los medios, adoptando una imagen de “supervillano” del trap y cambiando las melodías por la melancolía, el dolor y los narcóticos.
‘Radical’ abre el proyecto con un rugido tribal que se complementa con los graves versos de Future en compañía de una producción caótica a cargo de Metro Boomin. Mostrando dos caras de la misma moneda, ‘Throw Away’ es un vistazo a los verdaderos sentimientos de Future. La primera parte de la canción muestra una actitud arrogante e indiferente por su parte: “Girl, you know you like a pistol, you a throwaway”, representando el lado que este suele mostrar con frecuencia al mundo, mientras que en la segunda parte este se rompe y confiesa cómo el peso de la pérdida lo ha estado asfixiando con un registro vocal frágil y sentimental: “My love don’t mean that much to you… Did you feel better when I left?”, convirtiéndose en un himno a la toxicidad masculina.
Por otro lado, cortes como ‘2Pac’ o ‘After That’ representan el pináculo del sonido 808 Mafia y la cara más monstruosa de Future: 808s rimbombantes, energía histérica e inflexiones vocales juguetonas por su parte, “Got bandana ‘round my head like I’m 2Pac”. El clímax de este proyecto llega a su punto más alto en la aclamada ‘Codeine Crazy’, canción en la que Future narra cómo las consecuencias de la fama han impactado su vida, sirviendo como una carta de confesiones con líneas sinceras como “I’m an addict and I can’t even hide it”. Future se muestra harto del ciclo autodestructivo en el cual este ha caído a raíz del desamor: “Too many days gone by, sittin’ by the phone, waitin’ ‘till I reply, drying my eyes believe it or not”.
Monster es un proyecto excepcional, ya que irónicamente muestra el lado más personal del artista a pesar de estar bajo esta fachada de “Monstruo”. Contando con algunas de las canciones más celebradas del género, como lo son “Throw Away” y “Codeine Crazy”, Future logra humanizar el lado más oscuro de la fama mediante el abuso de sustancias y la toxicidad.
4. Young Thug – Barter 6 (2015)

Previamente siendo considerado un descendiente directo de Lil Wayne y Gucci Mane, Young Thug rompió con las fórmulas preestablecidas del rap. Siendo visto en su momento por los puristas del genero como el anticristo, por su forma de vestir, la cual desafiaba a la masculinidad tradicional, y su forma de rapear, que combina el mumble con inflexiones vocales únicas. London On Da Track y Wheezy juegan con una producción casi ambiental que le permite a Thugger desatar toda su creatividad.
Desde la psicodélica y nocturna ‘Dream’, Thugger se divierte cambiando de registro una y otra vez mientras presume de su estilo de vida: “When my diamonds speak, they say ‘Bling’, yeah”; hasta ‘Check’, uno de los momentos más celebrados del género, destacando un elegante piano que le da una guía a Thugger, pero que a la vez le otorga el espacio para experimentar. Lo que más se queda con el oyente es la forma en la que Thugger moldea su voz y su delivery a lo largo de toda la canción: “Money on my mind, I got money on my brain”.
No solo se limita a generar atmósferas, ya que en temas como ‘With That’ convierte su delivery elástico en uno más amenazante y oscuro: “Hundred bands, hundred bands dropped on the head of any nigg* want it, man”. O en ‘Just Might Be’, donde se nos presenta una versión con una cadencia mucho más acelerada y frenética.
Barter 6 representa una innovación considerable en el género, ya que Thugger se sale de los esquemas de rimas y los registros vocales genéricos. Esto terminaría influyendo mucho en raperos como Gunna, Lil Baby, Lil Uzi Vert y Playboi Carti tiempo después.
3. Denzel Curry – TA13OO (2018)

Abrazando un lado más emocional, Denzel Curry exploró una frontera poco transitada en el género: la conceptualización. Dividiendo este proyecto en 3 actos que se diferencian en sonido y temática.
Se nos presenta el primer acto, ‘Light’, con temáticas inherentes a la salud mental dentro de temas como ‘TABOO | T13OO’, en el cual Curry explora la pérdida de inocencia consecuencia del abuso: “I heard you were molested when you hit the age of five”. Aunque al tratarse del acto más ligero, como su nombre lo sugiere, este se permite añadir momentos como la colorida ‘CASH MANIAC | CAZH MAN1AC’, en la que se complementa a la perfección con las hermosas vocales de NYYJERYA, o también la amenazante ‘SUMO | ZUMO’, que llama mucho la atención por el delivery de Denzel, así como por la potencia que tiene el 808 presente en el tema y que funciona como una excelente transición al siguiente acto.
El segundo acto, ‘Gray’, tiene como foco narrativo la industria y sus consecuencias. En cortes como ‘CLOUT COBAIN | CLOUT CO13A1N’ se abordan las dañinas consecuencias de perseguir la popularidad, las cuales desembocan en la pérdida de la identidad individual, así como en los pensamientos dañinos: “I just wanna feel myself, you want me to kill myself”. Mostrando otra cara de la industria, ‘SWITCH IT UP | ZW1TCH 1T UP’ habla de la traición. Con un Denzel que se percibe indignado, saca a relucir su increíble habilidad para mutar sus esquemas de rimas una y otra vez.
Llegando a ‘Dark’, acto que pone cierre a esta obra, nos muestra el lado más hardcore de Denzel. ‘VENGEANCE | VENGEANCE’ aborda el tópico de la venganza con una energía iracunda por parte de Curry, así como de JPEGMAFIA y ZillaKami, quienes hacen aportes inmejorables a este tema. Cerrando el proyecto con ‘BLACK METAL TERRORIST | 13 M T’, Denzel nos da una probada de trap metal, acompañado de una faceta suya que es muy reminiscente de temas como ‘Ultimate’.
TA13OO es la obra maestra del trap conceptual. Denzel no solo se queda en canciones de trap muy pesadas, sino que se adentra de lleno en las temáticas, las cuales se ven acompañadas a la perfección por la producción, en la cual se hacen muy presentes estos profundos 808s. Así como la producción es excepcional, los performances de Denzel muestran su lado melódico, lírico, hardcore y arrogante (entre muchos más) en un solo tracklist, por el que este se pasea entre estilos con una facilidad impresionante.
2. T.I. – Trap Muzik (2003)

El génesis del trap tal cual lo conocemos. T.I le da cara a los aspectos que conforman el estilo de vida de un traficante, con carisma y esquemas de rimas que quedarían para la eternidad.
T.I nos transporta a escenarios tangibles en las calles de Atlanta, mostrando valentía y sinceridad, como en ‘I Can’t Quit’, donde se pregunta a sí mismo si el esfuerzo que ha invertido en su carrera se ha visto reflejado en sus bienes: “Look, I’m far from being a star and just that close to quitting”. A su vez, es remarcable la presencia de una guitarra eléctrica interpretada por Charles Pettaway, ya que añade mucho carácter estético. T.I deja muy claro que está en el juego para hacerse respetar. ‘Be Easy’ sirve como una señal de precaución hacia sus adversarios y aquellos que pretenden imitar su estilo: “So inspired by my style, decided to try it yourself”, sin dejar de ser una canción divertida, resultado de las inflexiones vocales presentes a lo largo de todo el tema.
El proyecto nos deleita con bangers de mucho peso como ‘Rubber Band Man’ o ‘24’s’, tema que posee uno de los hooks y flows más interpolados incluso fuera del trap: “Money, hes, cars and clothes, that’s how all my niggs roll”. La recta final del tracklist trae consigo ‘Be Better Than Me’, otro momento reflexivo en el que T.I desalienta a aquellos que creen que el camino de las drogas y la calle es una buena elección. La narrativa es sorpresiva, amén de contradictoria, lo cual refleja una raíz consciente en el bolígrafo de T.I, quien no solo se queda en lo banal como lo puede ser el dinero, mujeres y armas, sino que se adentra de lleno en los matices de la vida en el barrio sin romantizarla en ningún momento.
Trap Muzik es el pináculo narrativo de la vida en las calles. T.I balancea tanto los aspectos positivos como los negativos de una forma que muy pocas veces ha sido igualada a más de 20 años de su lanzamiento. Este se encargó de bautizar al género tanto en nombre como en alma, ya que si bien es sabido que grupos como Three 6 Mafia estaban acelerando hi-hats y usando 808s desde mediados de los 90’s, T.I, en conjunto con sus productores, adaptaron dichos elementos a algo mucho más digerible y comercial en pro de contar historias.
1. Future – DS2 (2015)

Después de todo lo dicho antes, ¿qué se puede quedar con el primer lugar? Un disco que captura lo mejor de casi todos los proyectos previamente mencionados. En DS2, Future moldeó el trap a lo que conocemos hoy en día, e incluso podría afirmarse que sin este, proyectos que se encuentran en este listado como Die Lit, Culture o Without Warning no sonarían igual.
Desde la ya legendaria ‘Thought It Was a Drought’, Future introduce al espectador en el mundo del lean mientras se jacta sobre haber tenido relaciones con la mujer de otro hombre. ‘Groupies’ sirve como un banger que recupera el sonido maximalista de Monster, haciendo uso de una voz alterada para el hook, una presencia de ad-libs magistral y un flow enérgico. Future describe de forma casi depravada lo que siente al tener relaciones con sus fanáticas y, además de tener cortes que se convirtieron en bangers certificados como ‘Stick Talk’ o ‘Where Ya At’, el proyecto no solo se queda en eso.
‘Blood On The Money’ presenta producción psicodélica y cinematográfica gracias al impecable trabajo de Zaytoven y Metro Boomin, mientras que Future habla sobre hábitos adoptados a raíz de su estilo de vida al ser alguien proveniente de las calles: “They got blood on the money and I still count it”. Abarcando también momentos mucho más relajados en cortes como ‘The Percocet & Stripper Joint’ o ‘Lil One’, Future hace del minimalismo y la repetición un arte.
Por último, y no por ello menos importante, ‘Kno The Meaning’ representa una pieza fundamental en su catálogo. Siendo un corte de storytelling, Future se muestra vulnerable e introspectivo al narrar la historia detrás de uno de sus más aclamados proyectos, 56 Nights, experiencia que lo inspiraría a convertirse en leyenda: “I go harder ‘cause I know where I was at, and I know where I wanna go to”.
Después de todo lo mencionado, es fácil entender por qué Future logró un hito con este proyecto, contando con una producción refrescante y vanguardista que renovaría el sonido estándar de la industria, uso del autotune como recurso estético al buscar que su voz suene distorsionada, evocando la sensación de estar fuera de sus 5 sentidos, flexibilidad al abarcar todo tipo de estilos sin salirse del trap, actuaciones memorables, líneas inolvidables e incluso contenido lírico de calidad. DS2 es el álbum de trap definitivo, al ser la fórmula que se había venido trabajando durante años, pero esta vez perfeccionada y refinada gracias a la visión de Future y el brillante casting de productores que lo respaldaban.